Introducción
En AP es importante conocer la comunidad donde se trabaja y viven las personas que se atienden. Es preciso formar a las y los especialistas en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria para que la conozcan desde el inicio del aprendizaje de su especialidad1. La formación en salud comunitaria y el modelo de los activos permite adquirir competencias profesionales para desarrollar una atención integral2. El programa formativo de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria publicado por el Ministerio de Sanidad establece que las y los futuros especialistas deben saber identificar y valorar los recursos comunitarios3. El nuevo programa (2024) de la especialidad de Medicina de Familia confirma que es necesario adquirir competencias para una AP orientada a la comunidad y la promoción de la salud basada en activos y aumenta al 70% el período de formación en AP4. El futuro especialista debe realizar un enfoque más amplio y salutogénico (hacia los activos en salud), el papel de la atención individual es limitado5. Conocer el entorno permite saber las necesidades y fortalezas de la comunidad6. Los activos de salud son recursos que mejoran la capacidad de las personas y las comunidades que promueven la salud, el bienestar, y ayudan a reducir las desigualdades en salud. Son activos de salud personas, asociaciones, organizaciones, espacios físicos, actividades económicas y cultura6. Existen técnicas para explorarlos, como entrevistas, grupos de discusión, fotovoz, mapeo o tertulias del café7. El mapeo y el fotovoz son técnicas de investigación participativa para identificar activos comunitarios6,8. La técnica del fotovoz utiliza el lenguaje visual a través de la fotografía, aunque también permite el escrito, por lo que puede ser utilizada como una herramienta educativa que favorezca la comprensión de los conceptos utilizados9.
El objetivo de este trabajo es describir la formación que se realiza en un centro de Atención Primaria (CAP) para incorporar a los residentes de Enfermería (eir) y Medicina (mir) Familiar y Comunitaria e introducirlos en salud comunitaria.
Objetivo
Los objetivos de esta experiencia son:
- Explorar con las y los residentes de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria del CAP Jaume Soler la comunidad donde trabajarán durante su formación.
- Formar en salud comunitaria a las y los residentes de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria del CAP Jaume Soler.
Métodos
Exponemos la experiencia de formación en salud comunitaria a residentes de Enfermería y Medicina Familiar y Comunitaria del CAP Jaume Soler, al inicio de la estancia en el CAP, realizada desde el 2021 hasta la actualidad, mediante un taller en salud comunitaria participativa que utiliza el mapeo de recursos y el fotovoz.
Los materiales utilizados fueron un proyector para la presentación, mapa en papel y digital, bolígrafos y teléfonos móviles para hacer fotografías.
Los formadores son 3 miembros del grupo motor de comunitaria, 1 médica y 1 enfermera, ambas especialistas en familia y comunitaria y una referente de bienestar emocional de dicho CAP. En el año 2021, los equipos de AP de Catalunya incorporaron la figura del referente de bienestar emocional comunitario, un profesional con titulación universitaria superior en un grado del ámbito de las ciencias de salud que desarrolla funciones de promoción y prevención en salud emocional en el ámbito comunitario10.
Características de nuestra comunidad
El CAP Jaume Soler se encuentra en una zona urbana, en el barrio de Gavarra y el Pedró de Cornellà de Llobregat, en la comarca del Baix Llobregat, provincia de Barcelona. Tiene una población de 91.196 habitantes en 202411. Su población es diversa y multicultural: el 54,02% son nacidos en Catalunya, el 21,9% provienen de otras zonas de España y el 24,07% es población procedente de otros países11.
Características del Centro de Atención Primaria Jaume Soler
El CAP Jaume Soler tiene asignada una población de 17.752 personas12. Trabajan 12 médicas de familia, 2 pediatras, 13 enfermeras, 1 odontóloga, 4 auxiliares de enfermería, 1 trabajadora social y 11 administrativos. En los últimos años se han incorporado figuras comunitarias como dietista-nutricionista, referente de bienestar emocional, higienista dental y fisioterapeuta.
Es un centro docente con formación de especialistas en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria desde el año 2021.
Contamos con un grupo motor de comunitaria multidisciplinar, formado por personal del CAP, que realiza reuniones mensuales para detectar y priorizar necesidades para crear un plan de intervención. También colabora y establece vínculos con otros agentes y recursos de la comunidad, como la biblioteca o el centro cívico.
Descripción de la experiencia
Desde 2021, el grupo motor de comunitaria hace un taller de formación en salud comunitaria cuando se incorporan residentes en el CAP. Consta de una primera parte teórica, en el aula, de 2 horas de duración, en la que se explican conceptos de salud comunitaria, características de la comunidad, prescripción social, activos en salud y metodología de identificación. La segunda parte es una formación práctica en la comunidad que dura 2 horas. Se entrega un mapa del barrio del Pedró y la Gavarra de Cornellà de Llobregat a cada participante, se hace un paseo comunitario durante la primera hora para aprender a identificar recursos de la comunidad y fotografiarlos, y, posteriormente, en la segunda hora, se lleva a cabo una puesta en común y una discusión sobre las fotografías recogidas. Se hace una selección y se confecciona un mapa de recursos de la comunidad y un fotovoz (figura 1). Posteriormente se presenta al grupo motor y cada residente lo introduce en el libro del mir y en el portafolio del eir a través de una plataforma digital que tiene la finalidad de facilitar la evaluación formativa de las competencias descritas en el programa de la especialidad13. En cada edición se presentan los trabajos de residentes de promociones anteriores.
En la última edición hemos añadido una evaluación cualitativa al acabar el taller, donde las personas participantes compartieron una frase que resumía su experiencia.
Al finalizar el taller, los participantes deberán saber identificar recursos de la comunidad, aprender a mapearlos de forma participativa y manejar la metodología fotovoz.
Resultados
Desde el inicio de la formación especializada en el CAP Jaume Soler en 2021 se han realizado 4 ediciones del taller a un total de 5 eir y 8 mir (6 hombres y 7 mujeres) con edades comprendidas entre los 23 y 28 años. En cada edición, los residentes recibieron la formación teórica, hicieron un paseo comunitario, identificaron recursos de la comunidad, los fotografiaron, los ubicaron en el mapa y, con los resultados obtenidos, crearon un mapa de recursos de la comunidad y un fotovoz en formato vídeo o mural (figura 2).
Al finalizar el taller, las y los eir y mir aprendieron a identificar recursos de la comunidad, a mapearlos de forma participativa realizando una reflexión crítica a partir de las imágenes y a hacer un fotovoz.
Las y los residentes consideraron muy útil esta práctica, siendo especialmente interesante para quienes no residían en la misma ciudad donde se encuentra el CAP. De una forma rápida y amena, pudieron conocer una gran parte de los recursos que rodean el centro y a los que tiene acceso la población que iban a atender, lo que les permitió hacer una correcta prescripción social14. Otro aspecto que comentaron es que les ayudó a establecer un vínculo entre compañeros al comenzar la formación como especialistas.
Discusión
La experiencia desarrollada en nuestro centro ha demostrado ser eficaz para alcanzar los objetivos planteados: ofrecer a las y los profesionales formación en salud comunitaria y explorar la comunidad en la que trabajarán. A través del taller, lograron conocer mejor el entorno, identificar recursos locales y comprender el valor de la intervención comunitaria en su práctica profesional desde el inicio de su formación.
La formación de eir y mir precisa de un adecuado conocimiento del entorno comunitario desde el inicio de su rotación1. En el nuevo programa de la especialización de mir se aumenta el tiempo de rotación en AP, esto facilitará ampliar la formación en salud comunitaria, que es esencial para el rol profesional que integra el trabajo comunitario y en la consulta2,15.
Esta experiencia nos permite introducir a las y los residentes en la comunidad, explorar los recursos de los que esta dispone y acercarse a la ciudadanía15.
Existen experiencias de formación similares para mir y eir1. Otros proyectos describen un mapeo de activos junto a pacientes, facilitando una red de promoción de la salud y mejorando las alianzas entre comunidades y las instituciones locales16. En nuestro centro realizamos una experiencia similar donde enseñamos a todos los profesionales sanitarios la técnica del fotovoz8.
El mapeo de activos constituye el punto de partida para que el personal sanitario conozca la comunidad donde trabaja y ofrezca a sus pacientes recursos de salud que existen en su entorno15. La técnica de fotovoz permite obtener información sobre la comunidad a través de la fotografía, conocer sus fortalezas, promover la reflexión y hacer difusión de la información obtenida17.
Este trabajo tiene como fortalezas que facilita el conocimiento de la comunidad al inicio de la formación especializada y que puede ser reproducible a otros equipos docentes. También tiene limitaciones: los recursos han sido descubiertos por profesionales sin ser contrastados por la comunidad. Otra limitación que tener en cuenta para próximas ediciones es que faltó llevar a cabo una evaluación cuantitativa al finalizar el taller.
Concluimos que es esencial hacer la formación en salud comunitaria, al igual que la clínica, desde el inicio de la especialidad para que las y los residentes de Enfermería y Medicina Familiar y Comunitaria puedan integrar ambas áreas en su futuro trabajo.


