El 8 y 9 de mayo tuvo lugar el XXII Encuentro PACAP en la ciudad de Logroño. Su lema, «Construyendo puentes para la participación comunitaria en salud», pretendía reunir a profesionales y personas interesadas en la salud comunitaria.
Este fue un encuentro basado en la firme convicción de que la participación comunitaria es la base para crear una Atención Primaria de Salud accesible y sostenible para la población, en la que la participación es la clave de su empoderamiento para crear territorios saludables que merezca la pena habitar.
Principales retos y preguntas planteadas: ¿Es posible lograr el control comunitario por parte de la población? ¿Qué experiencias se conocen que hayan sido exitosas en el tiempo? ¿Cómo se puede seguir formando en herramientas comunitarias de participación? Todas estas preguntas se resolvieron con un programa interactivo que combinó conferencias, ponencias y mesas redondas teóricas junto con talleres y actividades prácticas.
Se abordó la participación comunitaria en salud como principio fundamental del enfoque comunitario, donde personas y comunidades se involucran activamente en identificar sus problemas de salud y en planificar, implementar y evaluar políticas, programas y servicios sanitarios. Su objetivo principal es promover el derecho a la salud, la equidad y la autodeterminación de las comunidades para construir sistemas de salud más inclusivos, equitativos y sostenibles.
¿Por qué es importante la participación comunitaria en salud?
- Fortalece la confianza entre servicios de salud y comunidades.
- Mejora la pertinencia de las intervenciones en salud adaptándolas a las realidades culturales y sociales.
- Fomenta la corresponsabilidad, donde todos y todas aportan para encontrar la solución de los problemas.
- Promueve la equidad, al dar voz a grupos históricamente marginados y empodera comunidades, generando autonomía y sostenibilidad en las acciones.
Se trató la investigación participativa comunitaria, donde ciudadanía participa activamente en el proceso de investigación dándole poder. Se destacó la participación activa, el enfoque colaborativo, la relevancia local, el empoderamiento y la transformación social, pues todo ello promueve la pertinencia local y cultural del conocimiento y fomenta el diálogo intercultural. Su principal limitación es que requiere de tiempo y compromiso a largo plazo.
Los principales mecanismos de participación comunitaria en salud son los consejos de salud, las asambleas comunitarias y encuestas participativas y los diagnósticos comunitarios. Los consejos de salud de zona son cauces de participación cuyos elementos clave son la coordinación intersectorial, el trabajo en red y el desarrollo comunitario. Precisan de hojas de rutas claras, financiación para proyectos y formación, regulación flexible y que el liderazgo sea compartido.
Se mostraron diversas experiencias de participación exitosa en salud del ámbito local cuyos principales desafíos fueron las desigualdades de poder dentro de las comunidades, la resistencia institucional a ceder control o compartir decisiones, la falta de recursos o de formación para los actores comunitarios y una participación simbólica (solo formal, sin efectos reales).
Ideas clave para potenciar la participación comunitaria en salud:
- Educación y capacitación comunitaria formando a líderes locales.
- Crear y fortalecer espacios de participación como los consejos de salud o las mesas intersectoriales.
- Fomentar la investigación participativa.
- Asegurar recursos y apoyo institucional.
- Incorporar tecnologías accesibles.
La participación comunitaria en salud es necesaria para avanzar hacia un sistema de salud más democrático, solidario y eficiente. Potenciar esta participación exige voluntad política, recursos, respeto por la diversidad y compromiso con la justicia social. Invertir en ella es invertir en comunidades más saludables, resilientes y empoderadas.
También se habló de puentes en salud comunitaria entre Salud Pública y Atención Primaria de Salud como estrategias y alianzas para conseguir tejidos comunitarios fuertes, colaboración intersectorial y participación activa de las personas. Tender puentes significa conectar distintos mundos: el técnico y el comunitario, lo formal y lo informal, el conocimiento científico y el saber popular. Puentes o alianzas entre profesionales de la salud y comunidades, entre generaciones y cultura y entre diferentes sectores (escuelas, gobiernos locales, redes vecinales…).
Principales estrategias para tender puentes:
- Promover la participación de la comunidad fomentando la escucha activa y el respeto intercultural.
- Formar equipos de salud con enfoque comunitario formados en herramientas participativas.
- Impulsar proyectos intersectoriales que fortalezcan el trabajo en red.
Otro tema fue la Red de Actividades Comunitarias (RAC) y Localiza Salud, localizadores de recursos en la comunidad que sirven para ayudar a la población y como herramienta para la recomendación de activos de salud desde las consultas de Atención Primaria de Salud a través de la historia clínica electrónica. Es preciso que estos mapas de recursos estén unificados y sean sencillos para facilitar el acceso a los mismos por parte de la población. Se expusieron actividades comunitarias con gran acogida y participación de la comunidad que fortalecieron la salud comunitaria local.
Finalmente, se puso el foco en los puentes hacia la equidad y en cómo reducir las desigualdades en salud. La equidad en salud significa que todas las personas tengan la misma oportunidad de alcanzar su máximo nivel de bienestar, sin que factores como el lugar donde nacen, su condición económica, género, etnia o nivel educativo determinen su acceso a una vida saludable. Para superar estas brechas, son necesarias conexiones intencionales entre sectores, saberes, actores y territorios que permitan avanzar colectivamente hacia la justicia social.
Hay que luchar por la injusticia epistémica o saberes no reconocidos de la ciudadanía, por las estructuras que desempoderan a la gente (pobreza, violencia…) y por evitar situaciones de discriminación.
¿De qué estrategias disponemos para avanzar hacia la equidad?
- Atención Primaria de Salud renovada como estrategia de base territorial, preventiva y participativa.
- Mapeo de inequidades para identificar brechas y orientar recursos donde más se necesitan.
- Educación y promoción de la salud como herramienta de empoderamiento de la ciudadanía.
- Alianzas comunitarias que movilicen recursos, conocimientos y liderazgos locales.
- Inversión pública con criterios de equidad, priorizando poblaciones vulneradas.
Se concluyó que construir puentes hacia la equidad en salud es una necesidad urgente que requiere compromiso político, voluntad institucional y participación de la sociedad civil. Cada puente que se tiende rompe con la exclusión, reduce desigualdades y crea condiciones para que la salud sea un derecho garantizado para todas las personas, no un privilegio de unas pocas.
Durante el encuentro, los talleres fueron la parte más divertida y práctica; mediante juegos y actividades dinámicas se trabajaron temas tan importantes como la educación para salud grupal con enfoque comunitario, cómo escuchar a la comunidad, cómo reducir las desigualdades en salud, cómo trabajar la interseccionalidad para situarse en el mundo, conocerse y evitar sesgos al no replicar opresiones tratando de ayudar a las personas que cuidamos.
- Cables, botones y palabras en la radio comunitaria.
- Cómo escuchar a la comunidad.
- Juego de la oca: Nuevas perspectivas de las desigualdades en salud.
- Enredando: Un juego de rol sobre la acción comunitaria.
- Educación para la salud grupal con orientación comunitaria. ¿Qué es y cómo ejercerla?
- Entretejiendo con nuestras intersecciones.
- Revista Comunidad. ¿Cómo publicar un artículo sin morir en el intento?
- Mejorar la participación comunitaria para reducir inequidades en salud: Herramienta Evalguía.
Asimismo, hubo espacio para el compromiso con el medio ambiente midiendo la huella de carbono ocasionada por el encuentro. ¿Qué se midió? El dióxido de carbono (CO2) generado como consecuencia del desplazamiento de las personas participantes, la calefacción, el aire del recinto empleado, el impacto de las comidas y residuos generados, la documentación creada, etc. Debemos hacer abogacía por la salud e interiorizar que salud, sostenibilidad y medio ambiente van de la mano. Al final del encuentro se procedió a plantar un árbol como actividad simbólica para compensar la huella de carbono.
Es necesario hacer encuentros que den cabida y voz a la acción comunitaria, parte fundamental de la Atención Primaria de Salud y la Salud Pública, que aboga por comunidades y poblaciones unidas, fuertes, empoderadas y más saludables.
A continuación, se puede observar en la tabla en decálogo del XXII Encuentro PACAP:

