Editorial

Pongamos camino al futuro

Let's pave the way to the future

DOI: 10.55783/comunidad.250301

Asensio López Santiago. CS La Unión. Servicio Murciano de Salud. Grupo de Investigación en Atención Primaria. IMIB (Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria)

Para contactar:

Asensio López Santiago. asensiols63@gmail.com 

Asistimos a un crecimiento progresivo de las actividades comunitarias en la Atención Primaria en todo el Sistema Nacional de Salud. Todavía de manera incipiente e irregular, incluso de manera bastante desordenada, pero no caben dudas, si repasamos las actividades de los centros de salud y las propuestas de las administraciones públicas sobre atención comunitaria desde los inicios de la reforma de la Atención Primaria en nuestro país, podemos afirmar que en ninguna otra época hemos asistido al conjunto de iniciativas comunitarias que se están desarrollando en la actualidad.

Este impulso es fácil de comprobar al observar la participación en las diferentes jornadas organizadas sobre actividades comunitarias, por el interés creciente de numerosos médicos/médicas de familia jóvenes, y residentes, por la implicación del personal de enfermería, mayoritariamente especializado en Medicina Familiar y Comunitaria, y por el compromiso incuestionable del personal de trabajo social de los equipos de Atención Primaria (EAP). Y también, sin duda, por los centenares de municipios que se han comprometido en apoyar y contribuir las iniciativas comunitarias relacionadas con mejora de la salud de su ciudadanía.

Pero estos avances, que podemos considerar esperanzadores, son claramente insuficientes. Todavía estamos lejos para afirmar que las actividades comunitarias se han generalizado de manera definitiva en nuestro sistema sanitario y que están contribuyendo de forma determinante en los resultados en salud. Por ello, es el momento de establecer y trabajar para definir los retos que nos lleven a definir en qué consistirá la comunitaria en la próxima década. Avanzamos las que consideramos han de conformar esas acciones estratégicas:

  • Elaborar proyectos de formación, capacitación y motivación para conseguir que la mayoría de profesionales de los EAP adopten una mirada comunitaria en su práctica clínica, implicándose en sus diferentes modalidades. Con especial atención a todas aquellas cohortes de edad y colectivos vinculados a sociedades científicas para las que no son prioritarias ni relevantes las actividades comunitarias
  • Promover diseños e implantación de trabajos científicos, con especial interés hacia los ensayos clínicos, que aporten datos empíricos robustos, que permitan orientar la selección de las actividades comunitarias que aportan resultados en salud.
  • Avanzar hacia la elaboración de modelos teóricos y a disponer de programas y protocolos de práctica clínica, donde las recomendaciones preventivas se incardinen con la implementación de intervenciones comunitarias. Actividades de prevención y actividades comunitarias deben ser un continuo en los EAP.
  • Disponer de un conjunto de buenas prácticas, aplicadas y evaluadas en los diferentes contextos sociales y clínicos, que permitan evitar la implementación de actividades de nulo o escaso valor en salud, situación esta que ocurre con demasiada frecuencia en la actualidad.
  • Generar un cuerpo robusto de conocimientos para disponer de programas e intervenciones con suficiente evidencia científica que puedan considerarse como good standard, y prácticas de alto valor científico, contra las que se puedan comparar nuevas intervenciones comunitarias.
  • Impregnar todos los ámbitos del sistema sanitario de la relevancia de las actividades comunitarias en la mejora de la salud de la ciudadanía y en su contribución en la eficiencia en las intervenciones sanitarias. Por tanto, identificando y consolidando la Atención Primaria como la estructura sanitaria esencial en las intervenciones preventivas y comunitarias.

Por consiguiente, estos son algunos de los retos que las administraciones sanitarias y las sociedades científicas deben plantearse para el futuro. En este contexto, el Programa de Actividades Comunitaria de Atención Primaria (PACAP), que tanto ha contribuido con el estado actual de las actividades comunitarias, debe fijar un nuevo horizonte que dibuje la conquista de la próxima década.

Pongamos, pues, camino hacia el futuro.

Comunidad. 2023; 25 (3): 56

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