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Women’s empowerment


Sara Guillén Lorente, Elisa Arévalo de Miguel, María Luisa Juan Germán.

Centro de Salud Arrabal. Sector Sanitario I de Zaragoza. Zaragoza

 

Para contactar

Sara Guillén Lorente: sglorente@hotmail.com

 

Esta experiencia recibió el premio a la mejor experiencia comunitaria en las XVII Jornadas de Residentes de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

 


 

Resumen

La implementación de actividades comunitarias en Atención Primaria, pese a la dificultad en su desarrollo y establecimiento, se hace cada día más necesaria debido al aumento de complejidad de las estructuras y redes sociales. La creación de un grupo de mujeres con un perfil social débil genera un vínculo que aporta mejoría en el estado emocional de esas mujeres, al mismo tiempo que favorece la reducción del consumo de fármacos y una menor frecuentación al centro de salud.

Objetivo principal: desarrollo de un grupo que favorezca el empoderamiento, la autonomía personal y la reinserción a través de técnicas psicoeducativas individuales o grupales.

Palabras clave: actividades comunitarias, salud de la mujer, promoción de salud.

 

Abstract

Empowering women

The implementation of community activities in primary care, despite the difficulties in their development and establishment, becomes increasingly necessary due to the increasing complexity of social structures and networks. The creation of a group of women with a weak social profile, forms a link that improves their emotional state, their consumption of drugs and how often they do so.

Main objective: Development of a group that promotes empowerment, personal autonomy and reintegration through individual and group psychoeducational techniques.

Keywords: community development, women's health, health promotion

 

 

Introducción

Desde el momento en que una enfermedad es el resultado de una compleja trama de relaciones biológicas y simbólicas, el tratamiento y su curación participan de ese complejo entramado de relaciones llamado «comunidad»1. Y es, en ese contexto, cuando el profesional sanitario, respaldado en sus conocimientos y envuelto por la confianza del paciente, establece un entorno curativo. Pero al hablar de comunidad no solo debemos pensar en una zona territorial, sino también en el grupo de personas con intereses compartidos que viven en un determinado lugar; en la existencia de redes formales e informales con sus normas y aspectos culturales, y en sus propias vivencias, sus valores, sus prioridades respecto a los problemas de salud y condiciones de vida. Todos ellos son factores que determinan el grado de salud de esa comunidad.

 

Las intervenciones para la mejora de la salud de la comunidad pasarán por la aplicación de estrategias específicas y su modificación en positivo2, 3. Los equipos de Atención Primaria disponen de una situación admirable para poder mejorar la salud debido al carácter gratuito y universal de la atención sanitaria y a otro factor igualmente importante, que es la integración de varias disciplinas dentro de ellos (trabajadores sociales, matronas, fisioterapeutas, salud mental)4.

 

La salud mental figura entre los objetivos prioritarios de la Atención Primaria, debido al impacto económico, epidemiológico y social asociado a los trastornos mentales (la prevalencia de los trastornos mentales en este ámbito es del 49,7%5). En los países desarrollados, la prolongación de la expectativa de vida conlleva la comorbilidad con importantes consecuencias sobre el pronóstico y el tratamiento, el uso de servicios y los resultados en salud, incluida la salud mental6. La presencia conjunta de patología médica y mental empeora la adherencia al tratamiento y el autocuidado, aumenta la carga de síntomas, hay mayor grado de aislamiento y empeoramiento de la enfermedad física. Respaldándonos en datos como los que ofrece el modelo de Lalonde, entre otros, podemos afirmar que modificando los determinantes conductuales, sociales y los relativos a la atención sanitaria se pueden prevenir, respectivamente, el 40, el 15 y el 10% de las muertes7,8.

 

Sin embargo, desde que se propuso el modelo biopsicosocial de atención contextualizada y de las intervenciones comunitarias dentro de las actividades de la Atención Primaria, muchos médicos de familia se han rendido ante el escaso impacto que estas actividades han tenido en la realidad diaria y las dificultades para integrarlas en la práctica clínica cotidiana9, 10. Generalmente, los profesionales han notado una falta de apoyo técnico, formativo, administrativo y de experiencia, que junto con unos resultados difíciles de medir han fomentado el desánimo y abandono de tales actividades11, 12, 13. Rappaport desarrolla un modelo de terapia comunitaria que él llama empowerment («empoderamiento») basándose en la idea de que generando nuevos recursos individuales, grupales y comunitarios se crean nuevos entornos donde las personas tienen mayor capacidad para controlar por sí mismas su propia vida, fomentando de este modo el cambio social, al generarse nuevas formas de comprender y situarse frente a la realidad14,15.

 

 

Objetivos

Objetivo principal: crear y desarrollar un grupo que, a través de técnicas psicoeducativas individuales y grupales, favorezca el empoderamiento, la autonomía personal y la reinserción.

Objetivos secundarios: para la consecución de dicho empoderamiento se precisa el desarrollo de estos objetivos secundarios:

  • Mejora de la autoconfianza: reconocer y aceptar que cualquier tipo de problemas son una fuente de aprendizaje, crecimiento y desarrollo, y aportan aptitudes y cualidades adicionales.
  • Participación en las decisiones y reclamación de la vida propia: desarrollar aptitudes que la persona define como importantes y participar en las decisiones de la vida propia.
  • Dignidad, esperanza y respeto: potenciar estos tres valores es esencial para el crecimiento.
  • Pertenencia y contribución a una sociedad más plural: el empoderamiento no solo acontece en un plano individual, sino que está relacionado con experimentar la sensación de compartir experiencias y estar conectado con otras personas.

 

El empoderamiento habrá alcanzado éxito cuando los pacientes tomen conciencia de sus necesidades, intereses y autonomía, buscando su propia organización para decidir y movilizarse según sus propias decisiones y en función de sus objetivos y metas16.

 

 

Métodos

Cuando se comenzó a diseñar el proyecto en 2009 y a determinar cuáles serían las vías con las que se obtendrían los mejores resultados, tuvimos presente que nos enfrentábamos a una necesidad encubierta en el perfil de mujeres mayoritariamente nacidas antes de 1946, con un nivel educacional limitado, en su mayoría, a la educación básica obligatoria, que les había relegado al escenario doméstico y que había neutralizado e su participación social y laboral.

 

Pertenecientes a nuestro centro de salud la inmensa mayoría, las mujeres fueron inicialmente captadas desde las consultas médicas, o bien a través de la trabajadora social o el personal de enfermería.

 

El trabajo se planifica mensualmente entre los directores del programa, y las reuniones/talleres son semanales, con una duración de 2 horas cada sesión, y están lideradas siempre al menos por un miembro del equipo directivo, contando en ocasiones con diferentes expertos en las materias objetivo.

 

El equipo directivo del programa está conformado por: trabajadora social, médicos de Atención Primaria, residentes de Atención Primaria, docente experto en musicoterapia y relajación, y docente experto en arteterapia. No obstante, eventualmente participan otros profesionales, como matrona, profesionales de enfermería, docentes en mindfulness o numerología, lo que enriquece el desarrollo del grupo.

 

La evaluación de los resultados se realiza mediante cuestionario de salud o calidad de vida GH12 al inicio y al final del curso, y también mediante otros valores subjetivos: continuidad, creación de otros grupos sociales, menor frecuentación, reinserción laboral, participación activa en otras actividades y disminución de la necesidad subjetiva de medicación analgésica y antidepresiva.

 

Las cuatro áreas que se trabajan con el grupo son:

  • Área espiritual y cuidado de la sensibilidad.
  • Área de la relajación y bienestar emocional.
  • Área del conocimiento corporal y el cuidado físico.
  • Área de física y de trabajo manual.

 

Área espiritual y cuidado de la sensibilidad

  • Musicoterapia: la musicoterapia facilita la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento y la expresión, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. Los estudios hallados hasta la fecha son muy escasos, aunque nos hablan de que los pacientes tratados con musicoterapia encontraban mayor bienestar emocional en comparación con aquellos que no recibían esta terapia.
  • Numerología pitagórica: la numerología estudia las cifras y su significado. Pitágoras descubrió la significación mística de los números. Demostró que los dígitos del 1 al 9 representaban los principios universales y personales, con las características y facultades del individuo. Su estudio fue muy popular entre los primeros matemáticos, que descubrieron su influencia.
  • Taller de mandalas: la palabra mandala viene del sánscrito y significa «círculo». Para Jung, el mandala es una imagen arquetípica de la totalidad de la psique, el símbolo del sí mismo. Los beneficios de los mandalas son la armonía y el equilibrio, de ahí que se use en la práctica de la meditación.
  • Taller de cuentos: traducción de los cuentos tradicionales, cargados de valores que categorizaban el mundo según su género. Una sociedad que no refleja las nuevas familias, ni el estado actual.

 

Área de la relajación y bienestar emocional:

  • Meditación: el beneficio psicofísico de la meditación es incalculable, su práctica regular resulta un potente antídoto contra el estrés y la ansiedad, y proporciona serenidad facilitando el autocontrol y mejorando las relaciones interpersonales.
  • Mindfulness: o «estar atento» implica concentración absoluta en la tarea que se está realizando, sin permitir que la mente divague ni en el futuro ni en el pasado. Ha demostrado eficacia en pacientes con fibromialgia, intentos autolíticos, depresiones, ansiedad generalizada, cáncer, adicciones, agresividad, dolor y artritis17.
  • Coaching y técnicas de afrontamiento del estrés y la frustración.
  • Reiki: entiende la dolencia corporal desde un punto de vista holístico, permitiendo canalizar nuestra «energía vital» a través de las manos.
  • Risoterapia: la risa y el humor se han clasificado dentro de las 24 fortalezas personales y se consideran actividades poderosas para sentir bienestar18. Es ideal practicarla en grupo por su elevado poder de contagio. Estimula la comunicación no verbal, relaja la musculatura, ejercita y mejora la respiración, estimula la circulación, disminuye los valores de las hormonas del estrés, estimula el sistema inmune, eleva el umbral del dolor y la tolerancia, y mejora la función mental.

 

Área del conocimiento corporal y el cuidado físico (figura 1):FIG1. SESION DE REANIMACION

  • Talleres de menopausia.
  • Talleres de osteoporosis.
  • Talleres de nutrición y gastronomía.
  • Taller de reanimación cardiopulmonar básica y primeros auxilios.
  • Caminatas cardiosaludables.
  • La botica en casa.
  • Masajes, reflexología.
  • Sexualidad de la mujer adulta.
  • Talleres de memoria.
  • Espalda sana.
  • Educación postural.

 

Área física y de trabajo manual (figura 2):

  • Arteterapia: utiliza la creación artística como herramienta para facilitar la expresión y la resolución de emociones y conflictos emocionales o psicológicos.
  • Rutas por la ciudad y visitas programadas.
  • Mural de emociones: desarrollo de un lugar de libre expresión de emociones o experiencias vividas en los diferentes talleres.
  • Huerto urbano: aprendizaje de técnicas básicas de horticultura, plantación en una pequeña área del centro de salud.FIG2. JORNADA DE HUERTO

 

 

Resultados

El perfil general del grupo se limita a un nivel económico bajo o muy bajo, con una alta prevalencia de familias con una o ninguna vía de ingreso, y en muchos casos esa vía de ingreso es una prestación social o por desempleo, o una pensión por jubilación inferior a los 800 euros. 

 

Se inició en 2010 con un grupo reducido de unas 15 mujeres, que ha ido creciendo hasta el año 2013, en el que contamos con un total de 30 miembros activos, tamaño que se pretende mantener constante en un futuro. La asistencia habitual a las sesiones es del 80% de las personas inscritas. El nivel de satisfacción de los miembros del grupo es muy elevado.

 

Se realiza al menos un taller de cada uno de los subapartados de las áreas principales, aunque, dada la disposición de los docentes y el interés de los miembros del grupo, se llevan a cabo más sesiones de musicoterapia, arteterapia, meditación y coaching.

 

Se ha conseguido una gran cohesión entre el personal del centro y los miembros del grupo, lo que ha permitido mejorar no sólo las relaciones interpersonales, sino también las relaciones entre médicos y pacientes.

 

 

Discusión

Como casi siempre que hablamos de programas no convencionales, uno de los factores limitantes es que los beneficios y respuestas posibles suelen ser imprevisibles e individuales. Aunque la mejora en los cuestionarios de calidad de vida comparativos es evidente, el seguimiento y el grado de satisfacción es un marcador más potente de que la actividad tendrá continuidad y de que cada año aumenta su difusión e importancia dentro del área de influencia del centro de salud.

 

Las intervenciones y talleres dependen en gran medida de la disponibilidad de los profesores y de su «voluntariedad», pues su participación es totalmente desinteresada y altruista.

 

Por otra parte, las intervenciones no suelen estar protocolizadas, y tanto el número de pacientes que participa en los talleres como su dinámica grupal van modificando la planificación y adaptándose a las peticiones de las usuarias. Así, ha existido alguna propuesta que consideramos interesante, como por ejemplo la incorporación de usuarios masculinos en alguna actividad, la realización de talleres conjuntamente con los centros cívicos o la coordinación y elaboración de algunas sesiones por parte de las pacientes.

 

El desarrollo de este tipo de iniciativas, tan necesarias en la estructura sanitaria, sin consumo de recursos económicos, pero con un elevado interés por parte de los profesionales, mejora no solo la relación de los pacientes con el centro, sino también las capacidades intrínsecas de los individuos, miembros y docentes.

 

 

Referencias bibliográficas

  1. Turabián Fernández JL, Pérez Franco B. Actividades comunitarias en medicina de familia y atención primaria. Madrid: Díaz de Santos; 2001.
  2. Pasarín Rua MI, Miller R, Segura Benedicto A. Aportaciones de la Atención Primaria y la salud pública al desarrollo de la salud comunitaria. Aten Primaria. 2008;40(3):115-7.
  3. García Benavides F. Salud pública y Seguridad Social, dos componentes básicos del Estado de bienestar. Gac Sanit. 2011:25(2):91-3.
  4. Fernández-Lamelas E, Vega-Monteagudo C. Participación comunitaria en salud: ¿realidad o ficción? Enfermería Clín., 2010;20(4):213-5.
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  11. López Santiago A. Una oportunidad para mejorar la Atención Primaria. Comunidad. 2004;7:5-10.
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  15. Wallerstein N. What is the evidence on effectiveness of empowerment to improve health? [Internet] Copenhagen, WHO Regional Office for Europe; 2006 (Health Evidence Network report). [Consultado: 11 de mayo de 2009]. Disponible en: http://www.euro.who.int/Document/E88086.pdf, accessed).
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  17. García-Campayo J. La práctica del «estar atento» (mindfulness) en medicina. Impacto en pacientes y profesionales. Aten Primaria. 2008;40(7):363-6.
  18. Mora Ripoll R. La risa como tratamiento médico: una opción complementaria/alternativa en educación y atención sanitarias. Med Clín (Barc). 2011;136(3):111-5.
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