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Huerto comunitario del Centro Madrid Salud de San Blas


Laura Yeves Yeves, Víctor M. González Ortega, Marisa Cob Yagüe, Carmen Dueso García y Brigitte Jambers. Centro Madrid Salud de San Blas, Servicio de Prevención y Promoción de la Salud. Madrid Salud. Ayuntamiento de Madrid

Para contactar:

Laura Yeves Yeves: yevesyl@madrid.es

 


 

Resumen

 

El Ayuntamiento de Madrid, a través de su Organismo Autónomo Madrid Salud, desarrolla sus competencias en prevención y promoción de la salud, por medio de una red de centros especializados repartidos por diferentes distritos de la ciudad de Madrid, entre los que se encuentra el Centro Madrid Salud de San Blas (CMS de San Blas).

 

El centro tiene un espacio exterior donde construimos un huerto comunitario como complemento a las actuaciones que desarrollamos en programas de promoción y prevención de la salud dentro de la Estrategia Gente Saludable.

 

El objetivo general es formar un espacio de salud comunitario para potenciar hábitos y estilos de vida saludables, entre los que destacan la alimentación, el ejercicio físico, el ocio y el cuidado del medio ambiente.

 

El huerto se ha consolidado como punto de encuentro comunitario entre las redes interinstitucionales de todas las entidades tanto públicas como privadas que desarrollan su labor en distintas áreas para los ciudadanos del distrito.

 

Es una manera innovadora de promover la salud y de acercarla a la población del distrito.

 

Palabras claves: empoderamiento, sinergia y salud.

 

Community garden at the Madrid San Blas Health Centre

Abstract

Madrid City Council, through its Madrid Autonomous Healthcare Body, works in the field of prevention and the promotion of health, through a network of specialized centers across different districts of the city, which include the Madrid San Blas Health Centre (San Blas CMS).

The centre has an outdoor space where we built a community garden to complement our interventions in developing programs to promote health and prevention within the Healthy People Strategy.

The overall objective is to create a space to promote community health habits and healthy lifestyles among which diet, physical exercise, recreation and environmental care play a key role.

The garden has become a community meeting point for the networks of all the public and private bodies that work in different fields for the local community.

This is an innovative way to promote health and raise awareness of its importance among the local community.

 

Key words: empowerment, synergy and health.

 

 

Introducción

Partimos de la idea de que en promoción de la salud no basta con la trasmisión de información, también hay que generar espacios que promuevan cambios en el entorno para favorecer vivir de una forma más saludable.

 

Un huerto urbano es un espacio habilitado para el cultivo de flores aromáticas, hortalizas y frutas dentro de la ciudad, de pequeñas dimensiones y que puede estar ubicado en jardines, balcones, áticos, etc.

 

En 2008 una trabajadora del CMS con conocimientos en horticultura planteó la idea de la creación de un huerto urbano como actividad para los trabajadores, pero poco a poco esta idea se fue modelando y trasformando y el huerto acabó siendo una actividad comunitaria para trabajadores y usuarios del distrito.

 

El CMS de San Blas se encuentra en el barrio de Amposta, zona vulnerable del distrito por ser un barrio envejecido con altos índices de dependencia, baja renta per cápita, altas tasas de paro, alto grado de analfabetismo, de situaciones de aislamiento social y hacinamiento por haber viviendas pequeñas1. La población presenta un alto porcentaje de diabetes, obesidad y sobrepeso, que probablemente está relacionado con el elevado nivel de sedentarismo2. En hombres, la mortalidad por sida y cáncer de pulmón está por encima de la media de la ciudad de Madrid, al igual que el riesgo de sufrir mala salud mental en ambos sexos3.

 

Teniendo en cuenta todas estas enfermedades, desde el centro se desarrollan programas de la Estrategia Gente Saludable que se materializan en actuaciones enfocadas a disminuir todos los factores de riesgo que inciden en estas patologías.

 

El hecho de la existencia de un mayor porcentaje de ciudadanos con problemas relacionados con estilos de vida, respecto al conjunto de la ciudad, supone una oportunidad de mejora si se implantan determinadas intervenciones sociosanitarias de manera prioritaria para llevar a cabo en un espacio saludable como es el huerto.

 

Objetivos

El objetivo general es crear un huerto urbano y comunitario como espacio de salud para potenciar hábitos y estilos de vida saludables.

 

Objetivos específicos:

  1. Contribuir a la redefinición de la ciudad en el distrito a efectos de promover espacios verdes y de ocio, potenciar la creación y el desarrollo de redes sociales y establecer alianzas con personas, estamentos y organizaciones que facilitan la participación comunitaria.
  2. Trabajar, comunicarnos y relacionarnos a un ritmo más lento, en donde los procesos son tan importantes como el resultado.
  3. Desarrollar experiencias de agricultura ecológica favoreciendo la adquisición de conocimientos, valores y técnicas para la autoproducción de alimentos por parte de los ciudadanos y fomentando la utilización óptima de recursos locales y naturales.
  4. Contribuir al empoderamiento de las personas generando dinámicas de trabajo, partiendo de la reflexión de la práctica y tomando decisiones consensuadas para construir un proyecto de mejora de un espacio de común.

 

Métodos

El proyecto se puede concretar en cuatro etapas:

 

1. Primera etapa: inicio.

 

En noviembre de 2010 se constituyó un grupo motor multidisciplinar (equipo directivo, médicos, psicólogo, trabajador social y personal de mantenimiento) que se encargó de motivar y sensibilizar al resto del equipo sanitario, con el apoyo de formación del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento.

 

El huerto se realizó con una partida presupuestaria inicial de Madrid Salud y la colaboración técnica del Departamento de Educación para el Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Madrid. De forma paralela, surgieron alianzas y coordinaciones con la Agencia de Empleo, cuyos trabajadores construyeron los bancales. También se identificaron experiencias realizadas en otros huertos urbanos cercanos, como el del centro de mayores, etc., para apoyar la puesta en marcha del proyecto. Se contactó con entidades públicas y privadas del distrito interesadas en participar en nuestro huerto, así como con colectivos que trabajan con población vulnerable y que se podían beneficiar del recurso a través de servicios sociales y asociaciones del distrito.

 

2. Segunda etapa: puesta en marcha.

 

En la actualidad, el huerto ocupa una parcela de 1.000 m2, en donde nos encontramos como punto central ocho bancales iniciales a los que se añadieron otros cuatro creados con plaquetas recicladas, una rocalla de cactus y otras plantas suculentas, espiral de plantas aromáticas y condimentarias, zona de elaboración de compost, zona de descanso y reunión ajardinada para los participantes. Las últimas propuestas elaboradas han sido un bancal con forma de espiral construido con tejas recicladas donde se cultivan plantas medicinales y un invernadero con forma de domo geodésico.

 

Las actividades se realizan de forma comunitaria por los integrantes, todos hacen de todo y para todos, compartiendo el espacio común. Se reúnen periódicamente en asamblea para repartir las tareas, tomar decisiones (por ejemplo: qué plantar, en qué espacio y cuándo; figura 1), transmitir información sobre las distintas actividades que se realizan en otros huertos o intercambiar semillas, plantas, árboles, herramientas, ideas y convivencias.

 

Se realizan dos grupos de trabajo: uno los miércoles por la tarde y el otro los viernes por la mañana. Son grupos abiertos y de diversas edades, etnias y clases sociales, con un total de aproximadamente 25 usuarios. Todas las decisiones son consensuadas, bajo la coordinación de Víctor M. González (oficial de edificios y dependencias de Madrid Salud y con dedicación parcial al huerto), pero las tareas se reparten de forma espontánea según las aptitudes y potenciales de cada individuo, por lo que Víctor es un líder que promueve el funcionamiento autónomo y creativo de cada usuario. De esta forma se trabaja el empoderamiento individual y colectivo, y los participantes se sienten integrados y comunicativos, lo que genera un espacio donde la creatividad, espontaneidad y experimentación se pueden desarrollar fácilmente.

 

Figura 1. Representación de las actividades del huerto
Experiencia-4.-Figura-1

 

Se ha realizado la degustación de productos en la época de la recolección principalmente, organizando meriendas y desayunos saludables, dependiendo del horario del grupo de trabajo y coincidiendo con la repartición de la cosecha, que se hace de forma igualitaria, dejando una parte para semillas.

 

El grupo de consumo no se ha podido realizar por los condicionamientos técnicos legales que el pertenecer a una Administración pública conlleva y que son necesarios para el funcionamiento del grupo, como por ejemplo poder realizar transacciones económicas.

 

3. Tercera etapa.

 

Tiene lugar la consolidación de las alianzas con instituciones que trabajan de una forma coincidente con nuestros objetivos.

 

Para ello nos hemos marcado unas líneas de actuación:

A. Línea de colaboración con instituciones y asociaciones sociales. Dentro de esta línea se buscan actividades educativas y terapéuticas que se traducen en el bienestar psicosocial de la población. También se pretende ayudar a colectivos vulnerables a rentabilizar su economía y el uso del tiempo libre mediante actividades lúdicas y fomentando las relaciones sociales y la solidaridad.

 

Acuden con un horario estipulado, principalmente los viernes por la mañana, y se integran con el resto de usuarios, a veces con un educador, dependiendo de la forma de trabajo de la institución. Las asociaciones que participan son:

  1. PAUTA: asociación cuyo objetivo es proporcionar apoyo a las personas con trastornos del espectro del autismo y a sus familias, para contribuir a mejorar su calidad de vida. Acuden los usuarios y educadores de forma periódica para favorecer su integración.
  2. AMAFE: asociación madrileña de amigos y familiares con esquizofrenia, que a través de las actividades de rehabilitación, como es participar en las actividades del huerto, intenta combatir tanto los síntomas como el aislamiento, la apatía o los problemas de concentración que estos usuarios presentan.
  3. Centros de rehabilitación laboral (CRL) de la Comunidad de Madrid desarrollados por la Fundación Manantial para pacientes con trastornos mentales graves y crónicos. Tienen como objetivo posibilitar a estas personas habilidades sociales y profesionales de cara a encontrar una salida laboral. A través de sus talleres de jardinería, diversos oficios (carpintería, metal, etc.) y diseño gráfico, colaboran trabajando en el huerto como punto intermedio de transición de los usuarios hacia el mundo laboral, han construido jardineras, piezas de madera para ordenar las herramientas y un invernadero.
  4. CAID: Centro de Atención Integral al Drogodependiente de la Comunidad de Madrid.

 

B. Línea educativa. La educación modifica conductas y hábitos, lo que se traduce en una mejora del bienestar de la ciudadanía a la que va dirigida la actividad del huerto4. Cuando hablamos de educación no solo hacemos referencia al «ámbito educativo de los colegios», sino a una perspectiva más amplia y global, educación en niños, jóvenes, adultos y mayores (figura 2).

  1. Colaboramos con los colegios públicos cercanos a nuestro entorno, que tienen un alto porcentaje de población inmigrante y que no cuentan con huertos escolares por la arquitectura del centro. Las actividades se realizan a lo largo de todo el año con la participación de los profesores/tutores de cada curso, y se trabaja también el desayuno saludable, la importancia de la comida de frutas y verduras, la salud bucodental, el ejercicio físico, la biología de las plantas, el cuidado del medio ambiente, la importancia del reciclaje, etc. Esta intervención está pactada a principio de curso, suele constar de tres visitas y se realizan las diversas actividades dependiendo de la estación.
  2. También colaboramos con los centros de formación de adultos en talleres de alimentación, favoreciendo su participación en el huerto, que siempre complementa otros talleres y como una sesión de difusión para su posterior integración en los grupos ya establecidos.
  3. Lugar de prácticas de alumnos de sociología y antropología de la Universidad Complutense de Madrid.

 

C. Línea participativa o comunitaria. Su fin es la utilización y el beneficio del huerto para los vecinos.

  1. Se establecieron alianzas y sinergias con distintos agentes sociales en las actividades del huerto, como el centro de educación ambiental Huerto del Retiro, los viveros de Estufas Calientes del Retiro y la Escuela Vivero Guadarrama5.
  2. Actividades intergeneracionales, en donde los mayores nos hacen partícipes de su experiencia y los más jóvenes nos informan de los avances en horticultura. A veces «se retan» entre ellos en los distintos rendimientos de las diversas formas de trabajar la tierra.
  3. Actividades interculturales, donde se produce un intercambio de distintas culturas con sus diferentes formas de trabajar el huerto, lo que favorece la integración del inmigrante.
  4. Se realizan actividades enfocadas a mejorar la comunicación y el afrontamiento del estrés ante situaciones de la vida cotidiana.
  5. Se fomentan las redes sociales, la comunicación y el intercambio tanto de materiales, ideas, experiencias y exposiciones como de la Red de Huertos Urbanos de Madrid, elaborada en colaboración con la Casa Encendida5.
  6. Sesiones formativas o de difusión a otros centros sanitarios como el Centro de Salud Madrid de Carabanchel de la Comunidad de Madrid para apoyarle en la realización de su propio huerto.

 

D. Línea ambiental y urbanística. Se regenera un espacio degradado y se convierte en un espacio saludable, amable y estético, en un «espacio verde» de reunión y colaboración entre ciudadanos (figura 3), donde se defienden maneras ecológicas de producir alimentos y de ajardinar espacios. Como plaguicidas se usan plantas para curar plantas, abonos procedentes de compost de residuos vegetales y teniendo en cuenta un consumo de agua responsable, haciendo crecer la biodiversidad del entorno urbano6. Otro aspecto que se fomenta y del que se hace tomar conciencia es el reciclaje de materiales.

 

Con ello se cumplen muchos de los objetivos tanto del proyecto como de la línea marcada por Europa (ciudades saludables)7 y por nuestra institución.

 

Figura 2. Programa Mayores en el Huerto

Figura 3. Integrantes de distintas edades

Figura 2ok

Figura 3ok

4. Cuarta etapa.

 

Figura 4. Invernadero
Figura 4

La construcción de un invernadero (figura 4). Detectamos la necesidad de disponer de un invernadero para continuar con el desarrollo de actividades y talleres, y para poder mantener los semilleros a salvo de las inclemencias meteorológicas, con unas condiciones de luz y temperatura idóneas para la germinación y primera fase del desarrollo de plantas, así como para la reproducción por esquejes.

 

De la colaboración del CMS con el CRL de San Blas surge el proyecto de realizar el invernadero, que de forma consensuada se decidió que fuera una cúpula geodésica. Tras un período de estudio, se diseña y calcula la estructura que tendría el domo en la aplicación informática Autocad.

 

Se contacta con distintas empresas del distrito que donan palés para realizar las piezas triangulares, que son plastificadas y ensambladas. Como juntas se utilizan goma de las cámaras de ruedas de bicicletas, donadas por vecinos, tiendas y talleres. Los vértices se unen con placas metálicas extraídas del fondo de botes de refrescos, la base se construye con maderas de bancos que se retiran de la vía pública.

 

Esta instalación de algo más de 50 m2 nos permite tener una identidad más propia. Hoy pertenecemos más al barrio.

Resultados y discusión

  • Se ha conseguido mantener un grupo estable de trabajo comprometido con un proyecto de salud y vinculado entre sí a través de una tarea en común.
  • Tal vez uno de los aspectos que se debe mejorar es la implicación de los profesionales sanitarios de forma continua y estable. Hay actividades puntuales como «la preparación de la tierra», las meriendas o desayunos saludables o las actividades escolares que requieren de más profesionales del centro de forma extraordinaria, tanto para la organización como para realización de estas tareas.
  • Empoderamiento de los participantes y la mejora de su autoestima al sentirse autores de un proyecto de mejora de su barrio.
  • Hemos conseguido una alta eficacia porque con escasos recursos iniciales se han obtenido grandes resultados gracias a las colaboraciones y alianzas creadas con otras instituciones. Aunque el objetivo primordial no es el producto de frutos.
  • Nos consolidamos como punto de encuentro entre las redes interinstitucionales de todas las entidades tanto públicas como privadas que desarrollan su labor en distintas aéreas para los ciudadanos del distrito, motivando el acercamiento de personas, a veces en situación de soledad y aislamiento, a este espacio.
  • No hay una evaluación de forma global, dada las dificultades en cuanto a recursos materiales y humanos que desde el inicio del huerto comunitario en 2010 hasta el momento actual seguimos teniendo en el centro. Hay evaluaciones parciales de actividades concretas realizadas en este período, como las actividades escolares, la colaboración con el CRL, etc.
  • Hemos encontrado muchos tipos de huertos urbanos gestionados por asociaciones, ayuntamientos, etc., con organizaciones rígidas y que ceden espacio a usuarios, también huertos terapéuticos, pero no un huerto comunitario de salud de funcionamiento asambleario, incluso los centros de Madrid Salud de Villaverde y Usera tienen objetivos y funcionamientos distintos, de los que no tenemos datos para evaluar.

 

Conclusión

El huerto es un importante instrumento de promoción de la salud, con el que contribuimos a generar sinergias, alianzas, contactos, hábitos saludables y vínculos constructivos.

 

Es una manera innovadora de promover la salud y de acercarnos a la población del distrito favoreciendo cambios de hábitos de una forma más activa.

 

 

«Mientras arranca los hierbajos o poda, su mente se sosiega, y de ese silencio surgen sus mejores ideas para el trabajo. Está menos tenso y por las noches duerme mejor… La jardinería es como una terapia sin pagarle al terapeuta.»

Carl Honoré, Elogio a la lentitud8

 

Bibliografía

  1. Díaz Olalla JM. Estudio de salud de la ciudad de Madrid. Madrid: Madrid Salud; 2007.
  2. Astray J, Domínguez-Berjón MF. Informe del estado de salud de la población de la Comunidad de Madrid. Madrid: Salud Madrid; 2007.
  3. Garandillas A, Domínguez-Berjón MF, Soto MJ, Marta MI. Atlas de mortalidad y desigualdades socioeconómicas en la Comunidad de Madrid, 2001-2007. Madrid: Servicio Madrileño de Salud; 2012.
  4. Escutia M. Huerto escolar ecológico. Barcelona: Editorial Graó; 2009.
  5. Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad. Curso Huerto Urbano Ecológico. Madrid: Ayuntamiento de Madrid; 2011.
  6. CEMAV (producción y realización para canal UNED). Madrid al suelo: la emergencia de la agricultura urbana (documental). Programa de televisión emitido el 9 de noviembre de 2012.
  7. Morán Alonso N. Huertos urbanos en tres ciudades europeas: Londres, Berlín y Madrid. Madrid: Editorial
    Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid; 2008-2009.
  8. Honoré C. Elogio a la lentitud. Barcelona: Editorial RBA Libros; 2008.
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